En la última década, la medicina ha dado un giro de 180 grados en el tratamiento del exceso de peso. Como médico especialista, veo a diario cómo pacientes que han luchado durante años contra la báscula encuentran por fin una herramienta eficaz.
Aquí os explico qué son Wegovy y Mounjaro, cómo funcionan y, lo más importante, por qué no son «soluciones mágicas», sino aliados en un cambio de vida integral.
- ¿Cómo funcionan estos fármacos? (el mecanismo de acción)
Aunque ambos son inyectables semanales, su «motor» interno es diferente:
- Wegovy (semaglutida): Es un agonista del receptor GLP-1. Imita una hormona que producimos de forma natural en el intestino al comer. Envía señales a tu cerebro para decirte que estás lleno, reduce el hambre y ralentiza el vaciado del estómago para que te sientas satisfecho por más tiempo. Además, controla el sistema de recompensa con disminución de los “antojos”.
- Mounjaro (tirzepatida): es un fármaco de «doble acción». No solo imita al GLP-1, sino también a otra hormona llamada GIP. Esta combinación potencia el control de la saciedad. Es como si Wegovy tuviera un motor y Mounjaro tuviera dos, lo que suele traducirse en una pérdida de peso ligeramente superior en los estudios clínicos.
- La medicación es el 50%, tú eres el otro 50%
Es tentador pensar que el fármaco hará todo el trabajo, pero como médico con enfoque integral, mi deber es ser honesta: el fármaco abre una ventana de oportunidad, pero tus hábitos la mantienen abierta.
Nota importante: si usas el fármaco para comer menos pero sigues comiendo ultraprocesados o manteniendo una vida sedentaria, podría haber pérdida de masa muscular de manera excesiva en lugar de grasa. Esto no solo es poco estético, sino metabólicamente peligroso.
Para que estos tratamientos tengan éxito a largo plazo, trabajamos tres pilares:
- Nutrición inteligente: priorizar la proteína para proteger el músculo, junto con frutas, verduras y fibra.
- Entrenamiento de fuerza: vital para mantener el metabolismo activo y una musculatura sana.
- Gestión emocional: aprender a diferenciar el hambre física del «hambre emocional» y así mejorar la relación con la comida.
¿Quiénes pueden usar estos tratamientos?
Estos fármacos están indicados para personas con:
- Un IMC (Índice de Masa Corporal) de 30 o más.
- Un IMC de 27 o más junto con algún problema de salud asociado al sobrepeso.
No son productos de estética para perder 3 kilos antes de las vacaciones. Son medicamentos que requieren una valoración nutricional previa y un seguimiento médico estricto para ajustar dosis y controlar efectos secundarios.
¿Estás listo para comenzar tu cambio?
Cada cuerpo es un mundo y lo que funciona para un paciente puede no ser ideal para otro. En mi consulta, realizamos una valoración integral para decidir qué fármaco se adapta mejor a tu metabolismo y cómo diseñar un plan de que te permita mantener los resultados a largo plazo.
¿Te gustaría que evaluemos tu caso para ver si eres candidato a uno de estos tratamientos?


